¿Cómo reducir la huella de carbono en el embalaje?

Cada año, se genera una media de 850 millones de toneladas de dióxido de carbono en todo el mundo.

Ya conocemos los efectos funestos que esto provoca en el medioambiente: la temperatura media del planeta sigue subiendo, lo que conlleva todo tipo de efectos negativos que ya empezamos a experimentar. 

Debido a este fenómeno y a la necesidad de frenar o, como mínimo, retrasar las consecuencias medioambientales, es importante que contemos con indicadores que nos ayuden a conocer el impacto de ciertos productos en cuanto a la cantidad de gases de efecto invernadero (GEI). Y es allí donde entra en juego la huella de carbono

¿Qué es la huella de carbono y cómo se mide en el embalaje? 

Como veníamos avanzando, la huella de carbono es un indicador ambiental que mide la cantidad de gases de efecto invernadero que se generan durante el proceso de fabricación, transporte, vida útil y reciclaje de un producto. 

Su valor final se expresa en unidades que equivalen a la totalidad de dióxido de carbono liberado. 

Para calcularlo, deben analizarse los siguientes factores:

  1. El proceso productivo. Debe incluirse el de las materias primas que componen el embalaje, como el plástico, el cartón o el papel. También debe tenerse en cuenta la cantidad de carbono derivado del propio proceso de creación y la de la preparación del artículo para comercializarlo. 
  2. El transporte de mercancías. En este punto, debe tenerse en cuenta el transporte de las materias primas hasta la fábrica, de la fábrica al almacén y de ahí al punto de venta donde será adquirido por el consumidor final. 
  3. La durabilidad. Un embalaje reciclable con mayor vida útil contará con una huella de carbono menor a la de un embalaje o de único uso.
  4. El proceso de reciclaje y el uso de los residuos generados.

De cada uno de estos procesos, se hace una medición de los gases de efecto invernadero. Como resultado, obtendremos una cantidad que determinará el nivel de sostenibilidad de ese producto. 

De hecho, algunos países ya han empezado a implementar una etiqueta específica que refleja este valor para que el cliente final pueda tener constancia de este factor y moldear sus hábitos de consumo en consecuencia.

 ¿Cómo reducir la huella de carbono en el embalaje? 

Minimizar la huella de carbono de sus productos es responsabilidad de cada empresa. 

Con el objetivo de cuidar el medioambiente, existen una serie de consejos que pueden ayudar a las empresas a ajustar los parámetros de producción para reducir el impacto de su actividad. 

A continuación, te contamos aquellos que guardan relación con los procesos de embalaje:

1. Elige el tamaño de embalaje adecuado

Resulta imprescindible reducir el tamaño del embalaje al estricto necesario. Como te contábamos en este artículo, este consejo también te permitirá ahorrar costes.

Para conseguirlo, será importante que el embalaje quede perfectamente amoldado al producto o carga que protege: ni quedarse cortos, ni emplear más embalaje del necesario. En este sentido, la maquinaria automática es la mejor alternativa para ayudarnos a alcanzar el mayor grado de precisión posible.

2. Elige envases reutilizables

Como te contábamos, los materiales de embalaje reutilizables alargan la vida útil del producto, lo que permite minimizar las emisiones de gases de efecto invernadero derivados del proceso de fabricación de materiales nuevos.

3. Elige embalajes reciclables

En línea con el punto anterior, elegir materiales de embalaje reciclables permite evitar las emisiones de gases de efecto invernadero, esta vez, derivados del proceso de extracción de nuevas materias primas. 

En Simapack, ofrecemos un catálogo de productos 100% reciclables, lo que, aparte de asegurarnos una mayor sostenibilidad, nos permite tener una trazabilidad y unos controles de calidad más exigentes.

4. Prioriza el embalaje local para reducir la huella de carbono derivada del transporte

Como te contábamos anteriormente, uno de los factores a tener cuenta en la medición de la huella de carbono consiste en la emisión de gases de efecto invernadero durante el proceso de transporte.

Por eso, priorizando materiales y productos de origen local, minimizas la contaminación derivada de la actividad de transporte. Por este motivo, nuestros productos están exclusivamente producidos por empresas nacionales.

5. Elige proveedores que cumplan con la norma ISO14064

 Algunos organismos independientes tienen la capacidad de certificar que los productos de embalaje utilizados respetan los niveles permitidos de dióxido de carbono establecidos en la norma ISO14064. 

Asegúrate que tu proveedor disponga de este certificado. En caso contrario, si le es posible contactar con este tipo de empresas para recibir el informe correspondiente tras la pertinente visita a sus instalaciones.

Elegir a un proveedor comprometido con el medioambiente es, sin duda, el método más sencillo para asegurarte de emplear embalajes con una huella de carbono lo más reducida posible. 

En Simapack, también asesoramos a nuestros clientes para ayudarles a tomar las decisiones de embalaje más acertadas a nivel sostenible. Puedes solicitar asesoramiento de nuestros expertos a través del siguiente enlace