¿Cómo afecta el conflicto entre España y Argelia a las empresas?

El conflicto entre España y Argelia está teniendo consecuencias que van más allá del gas.

Desde que el pasado marzo España anunció su apoyo a Marruecos en el conflicto en el Sáhara Occidental, las relaciones diplomáticas entre los dos países están en una situación peliaguda.

Los acuerdos comerciales entre ambos países se están viendo amenazados y una de las consecuencias más directas está siendo la parálisis del suministro de gas de Argelia a nuestro país. Esta situación se suma a la crisis energética que ya se estaba experimentando por otras causas.

Pero esta no es la única consecuencia: las exportaciones a Argelia se encuentran paralizadas debido a la situación.

Según el presidente del Círculo de Comercio e Industria Argelino-Español (CCIAE), solo se permite la llegada de mercancías de “urgencia” o por “transferencia libre”, es decir, aquellas transacciones indispensables para el funcionamiento de un determinado sector en Argelia o bajo una forma de pago basada en un acuerdo de confianza entre el cliente, el proveedor y el banco.

En Cataluña, 500 empresas exportaban de manera habitual al país africano y se encuentran en la actualidad en una situación de incertidumbre.

Aunque se sigue buscando un punto de negociación, no se tienen noticias desde que, el 9 de junio, Argelia anunciara la suspensión de la domiciliación bancaria de las operaciones de comercio exterior de productos y servicios del Estado.

Y esto en un contexto en el que Argelia también suspendió el Tratado de Amistad con España, un acuerdo de cooperación política y comercial vigente desde 2002.

Los principales sectores afectados por esta parálisis de las exportaciones son el sector químico, agroalimentario, plástico, del papel y del cartón.

 

¿Cómo nos afecta el conflicto entre España y Argelia en Simapack?

 

Si bien el conflicto no ha tenido un impacto inmediato en nuestra actividad, teníamos intención de retomar nuestra actividad con el país norafricano este 2022 después de cuatro años de interrupción.

Antes de 2018, las ventas a este país africano suponían el 15% de nuestras exportaciones, situación que se detuvo al producirse un cambio de legislación, todavía vigente, que provoca que los productos de embalaje europeos tengan un porcentaje elevado de aranceles.

Como el adjunto a dirección de Simapack, Sergio Sánchez, declaró para DiarideSabadell, “a los clientes que teníamos no les salía a cuenta comprar nuestros productos.”

Con la perspectiva de que la legislación duanera fuera a cambiar, desde Simapack se preveía retomar estas exportaciones, una situación que, por culpa del conflicto, se encuentra en standby.

 

El futuro de la crisis con Algeria

El investigador del Barcelona Centre for International Affairs y profesor de política exterior española de la Universitat Autònoma, Eduard Soler, apunta que la crisis depende de un tercer actor: Marruecos.

La relación de España con sus vecinos del sur siempre ha sido sensible y la dificultad actual se deriva del hecho de que cualquier gesto de España por acercarse a uno de los dos países – Argelia o Marruecos – se verá como una ofensa por parte del otro.

Y pesar de las consecuencias en las exportaciones, el volumen de las relaciones comerciales con Argelia es bajo comparado con el de Marruecos. Aunque haya empresas del sector agroalimentario, químico o plástico que se encuentren muy afectadas.

Respecto al gas, de momento España está importando desde Estados Unidos, ya que, aunque Argelia sigue vendiendo cierta cantidad a nuestro país, se contempla una inminente subida de precios que podría cambiar la situación.

A pesar de la gran incertidumbre, el presidente del CCIAE cree que el conflicto podría amainar a partir de septiembre, ya que las empresas argelinas que dependen de la industria española habrán agotado su stock hacia finales de agosto.

Aun así, si se mantiene el veto hasta finales de año, España podría perder 1.068 millones de euros en exportaciones a Argelia.