¿Cuáles son las ventajas de utilizar una precintadora manual?

Una precintadora de cajas manual es una herramienta de embalaje muy simple y a la vez imprescindible para cualquier negocio y, en particular, para e-commerce.

Aunque en Simapack somos partidarios de automatizar los procesos de embalaje siempre que sea posible, se trata de una herramienta que siempre puede sacarnos de algún apuro.

Y es que, incluso en el caso de una producción de volumen alto, en el que una precintadora semiautomática o automática sería lo más adecuado, nunca vienen mal tener una precintadora manual a mano.

Siempre existirán algunos pequeños paquetes que precintar de manera ágil y ocasiones en las que será de gran ayuda disponer de este objeto ligero y económico.

En este artículo, te contamos cuáles son sus ventajas y que tipos de precintadoras manuales existen para que puedas hacerte con la más adecuada para tu negocio. ¿Empezamos?

Precintadora manual: ¿para qué se utiliza?

Las precintadoras se emplean principalmente para cerrar cajas o envolver productos para su envío o almacenaje, tanto en logística como en otros sectores.

Estos objetos están compuestos por una carcasa de plástico o metal, un soporte para la bobina, un mango y una cuchilla y son de gran utilidad a la hora de ayudarnos a aplicar el precinto de una manera cómoda y ágil.

¿Qué ventajas tienen una precintadora manual?

  • Su uso es muy simple, lo que permite que personas sin conocimientos o experiencia en el precintado de productos puedan usarlas sin dificultad.
  • Como decíamos, otra ventaja es su peso ligero y sus dimensiones reducidas. Incluso en el caso de estar equipado de precintadoras automáticas o semiautomáticas, una precintadora manual no ocupará mayor espacio en tu almacén ni supondrá un engorro extraordinario.
  • Se trata de una solución muy económica cuando el volumen de producción no permite recurrir a las precintadoras automáticas o semiautomáticas.
  • Se ahorra más material que en el caso de aplicar el precinto sin ningún tipo de ayuda, ya que resulta más fácil emplear la cantidad de precinto justa y necesaria.
  • El resultado del precintado de las cajas es mejor que si no empleáramos ninguna herramienta.
  • Resulta una herramienta mucho más segura que el uso de tijeras o cuttex.
  • Se precinta a mayor velocidad que usando simplemente unas tijeras.

¿Qué tipos de precintadoras manuales existen?

Vistas todas estas ventajas, es posible que te plantees la adquisición de una de estas precintadoras. En este caso, lo primero que advertirás es que existen varios tipos de ellas. Veamos cuáles existen y cómo elegir la más adecuada:

  • Precintadora manual retráctil. Es un tipo de precintadora en la que la cuchilla se retrae tras su uso. Ideal para garantizar su seguridad de uso.
  • Precintadora manual con protección. Otra opción a considerar si uno de los criterios que queremos tener en cuenta es el de la seguridad. En este caso, la cuchilla queda recubierta por un plástico que hace muy difícil que el usuario se corte con ella.
  • Precintadoras manuales de plástico o de metal. Elegir un material u otro dependerá de si decides priorizar un peso más ligero o bien la robustez del aparato. En el primer caso, decántate por una precintadora de plástico; en el segundo, elige una metálica.

 

Precintadora de Cinta adhesiva

 

En relación con este último punto, Simapack ofrece a sus clientes una precintadora manual que combina la robustez del metal para las piezas que podrían ser, de otro modo, más vulnerables, con la ligereza y la flexibilidad del plástico.

Nuestra precintadora manual incorpora además una solapa plástica en el cabezal para mejorar el pegado final de la cinta. Descubre más información a través del siguiente enlace.